touch ID iPhone

El analista de KGI Securities, Ming-Chi Kuo afirma que Apple renovará el Touch ID prácticamente en su totalidad de cara a futuros iPhone. El sensor, que acompaña a todos los smartphones de la manzana desde el iPhone 5s, aprovechará nuevas tecnologías biométricas para poder situarse detrás de la pantalla y reducir los marcos del dispositivo casi a cero.

El Touch ID actual es un sensor capacitivo, como la pantalla, mientras que el de próxima generación será óptico y tendrá capacidad para reconocer caras. Esta sería la única manera de poder llevar a cabo un iPhone con una pantalla que cubra toda la parte frontal del dispositivo. Básicamente, el sensor estaría tras el cristal de la pantalla.

Uno de los principales retos es pasar de la tecnología capacitiva a la tecnología óptica, que también afectaría al digitalizador de la pantalla, significa integrar esta tecnología con los paneles OLED flexibles. Evidentemente, esto se traduce en un gran reto de fabricación, por lo que es posible que el iPhone 8 no sea el primero en hacer el debut del nuevo Touch ID.

Hasta el momento, Apple ha fabricado dos generaciones de Touch ID, la original, y la mejorada que llegó con el iPhone 6s y que permaneció en el iPhone 7. Esta segunda generación permitió que el tiempo de lectura de la huella se disminuyera a la mitad, o en otras palabras, es el doble de rápido.

El Touch ID puede tener los días contados en el iPhone

Algunos rumores también menciona que quizá Apple abandone definitivamente el Touch ID en favor de utilizar exclusivamente tecnología de reconocimiento facial, facilitando así la tarea de ampliar la pantalla a todo el frontal del dispositivo. No obstante, esto se traduce en un problema de que en situaciones oscuras, como por la noche, o si no estamos mirando directamente al terminal, no se podría desbloquear.

KGI, por su parte, piensa que Apple aprovechará tanto esta opción como la del actual sensor de huellas digitales, en lugar de decantarse únicamente por una de ellas. Lo que parece estar más claro es que, de tratarse de una novedad para el iPhone 8, Apple tiene que darse prisa con su desarrollo y producción.